EFECTO DOMINÓ

El efecto dominó ha comenzado, la primera ficha en caer ha sido Túnez, pero no la única, Egipto y Libia, entre otros, le siguen a la zaga.
Este efecto dominó tiene dos características básicas, primera: una vez cae uno, caen todos y segunda: el torbellino cada vez coge más velocidad.
Parece que el fin de los regimenes autocráticos del norte de África y Oriente medio toca su fin.

En Túnez comenzaron el año convocando una huelga general que al cabo de los días acabó con la huída del presidente Ben Ali y la convocación del Estado de emergencia. Ahora se encuentra con un gobierno de transición, cuyo Primer Ministro, Mohamed Ganuchi, no parece convencer tampoco a los tunecinos.

En Egipto, tras días de arduas protestas y no dejarse amedrentar, también han conseguido sacar del poder al reticente dictador Mubarak, quien en un primer momento pareció no querer bajarse del trono, pero que, final y afortunadamente, ha decido marcharse a un lugar más seguro, en vistas del tinte que estaba cogiendo la situación.

Ahora las miradas están puestas en Libia, donde el dictador Gadafi ha decidido atrincherarse. Las revueltas y protestas cada vez son mayores, pero si bien en Egipto se caracterizaron por ser, dentro de lo que cabe, bastante pacíficas; en Libia es todo lo contrario.
Gadafi está reclutando tropas, formadas por mercenarios, para la defensa de la capital, Trípoli, en vistas de lo que parece ser la batalla final contra las tribus que se han declarado en su contra.
Ante todo Gadafi ha dicho que no piensa moverse de su sitio, claro que esto también lo dijo Mubarak….y ahora está ocupado en otros menesteres.

Pero dónde está el origen de todo esto, ¿la gente se ha cansado de tanta injusticia, de tanta miseria y opresión?
Está claro que la caída de estos regimenes se debe no tanto a las presiones populares (que al fin y al cabo se pueden acallar) como a las internacionales; estos regimenes han perdido el apoyo de los poderosos, de EE.UU y las potencias europeas.
¿Pero por qué antes estos Gobiernos les parecían bien y ahora no? ¿Por qué antes se les defendía e incluso valoraba, cuando hacían lo mismo que ahora? Los intereses políticos son capaces de acabar hasta con las más firmes ideologías….sobre todo cuando hay materias primas de por medio.

A continuación os dejo unos enlaces interesantes:


¿Compensa esto los intereses políticos?

7 comentarios:

Cristina L.G. dijo...

Me cuesta creer que hoy por hoy, en el siglo que vivimos, siga habiendo tantas injusticias, tanta violencia y tanta miseria...
Es una pena, pero las injusticias existen y existirán siempre.
C'est la Vie...

Laura del Campo dijo...

Todo este cambio de líderes autocráticos por gobiernos democráticos me parece un excelente paso ya no sólo para los países protagonistas, sino para el conjunto de la humanidad. Pero creo que las medidas democratizadoras y los gobiernos populares tardarán en consolidarse y en ser efectivos.
Espero que éste sea un gran paso para los países norteafricanos y de Oriente medio, y que las revolciones sean grandes protagonistas en los libros de historia sobre el siglo XXI

SARA BUYO dijo...

Como mis otras dos compañeras, opino básicamente lo mismo; resulta realmente increíble que sigan existiendo estas injusticias tan variantes que afectan de manera tan considerable al mundo.
Pero bueno, aún tengo la esperanza de que el mundo mejore, aunque parece que en vez de hacerlo va de mal en peor...

Fernando Martín Hermida dijo...

Es verdaderamente complicado establecer una serie de causas y circunstancias por las que se están produciendo revueltas en África. Sin embargo, voy a responder desde mi punto de vista a una pregunta en concreto.
Si bien antes "nadie se quejaba", el influjo revolucionario se ha producido por el cansancio de una sociedad que observa constantemente cómo se han quedado en la retaguardia del Mundo. Los países árabes han necesitado de la existencia de Internet y las redes sociales para comprender que su situación es excepcional, rara. Antes, no podían hacer esa comparación con otros territorios al no saber exactamente qué pasaba en ellos.

Un saludo

Alicia Ruiz Fernández dijo...

La última reflexión que has hecho es totalmente cierta. ¿Por qué los Gobiernos de los países más desarrollados no han hecho nada ni se han interpuesto a estos regímenes antes? Me parece muy triste que países como EEUU acepten que haya dictadores en estos países sólo porque les convenga, como siempre los motivos económicos son mucho más importantes que la vida de estas personas que han sufrido tanto...

Paula Garrido Ramos dijo...

En primer lugar, me gustaría señalar que estoy de acuerdo con lo que ha dicho Fernando: podemos intentar conocer las causas de las revoluciones que actualmente están teniendo lugar en el mundo árabe, pero no es tan simple como parece. Hay que tener en cuenta no solo el deseo de establecer una democracia, sino también la escasez y el mal funcionamiento de la sociedad en la que se producen las revueltas. Es decir, esto último también se presenta como posible causa de las revoluciones ya que, cuando un gobierno marcha bien, los ciudadanos no están tan pendientes de si es una democracia o una dictadura, si no de que sus necesidades estén satisfechas, siempre y cuando todo funcione adecuadamente.

Las zonas árabes están viviendo pobreza y atraso, escasez, y es una situación a la que, teniendo en cuenta los acontecimientos, los ciudadanos quieren poner fin: y rápido. También coincido en que Internet ha jugado un papel clave en el proceso de “abrir los ojos” a estos ciudadanos y del tipo de sociedad en la que viven.

Además, me resulta verdaderamente sorprendente el efecto dominó, es decir, ya habíamos oído hablar cómo en el caso de la Revolución Francesa o la americana ocasionaban una situación incómoda para los dirigentes de otros países, temerosos ante la posibilidad de expansión de las revueltas a sus propias naciones. Es decir, vemos cómo una situación que considerábamos tan lejana está teniendo lugar en la actualidad: hoy en día comprobamos que lo que nos comentaban los profesores de historia tiene sentido y que la historia como tal está en continuo movimiento, llena de transformaciones como consecuencia del deseo de cambio; unas revoluciones fomentan la aparición de otras nuevas.

Sin embargo, no estoy totalmente de acuerdo con la afirmación de que “parece que el fin de los regímenes autocráticos del norte de África y Oriente medio toca su fin”, es decir, a pesar de las revoluciones, no sabemos qué sucederá después, ni siquiera los mismos revolucionarios lo saben: el objetivo principal es deshacerse de sus políticos actuales pero, ¿y después? Nadie lo sabe.

Y, aunque en la caída de estos regímenes los organismos internacionales jueguen un papel, este no está bien definido ya que, como bien Laura ha señalado, estos no se centran tanto en los derechos humanos como en los intereses económicos. Por ello, en mi opinión las revoluciones actuales se deben más bien a la protesta popular, ya que en estos momentos los organismos internacionales no saben cómo reaccionar, planteándose distintas posibilidades pero sin llevar a cabo una actuación firme y clara.

Ángel Serrano Sánchez de León dijo...

Ben Ali y Mubarak cayeron rápido, pero el problema de Gadafi se han enquistado y a saber en qué queda la cosa.

Publicar un comentario